sábado, 14 de junio de 2008

Qué padre es ser padre


Ahora que se acerca el día del papá, yo no he tenido hijos, pero al parecer el destino o el sino o el creador del universo me ha enviado dos almas para cuidarlas.

Lo único que puedo afirmar en este momento, es que siento de nuevo que las campanitas han vuelto a sonar, que pensé que no volvería a escucharlas, suenan distinto a la última vez, lo sé, pero aún así me vuelven a llenar, me siento al inicio de una gran aventura.

Pero, ¡qué dificil es se padre! sobre todo cuando no se es, pero se quiere ser, pero no se sabe si llegaremos al centro del sentimiento, o estoy tan sólo ilusionándome de nuevo. Sólo que esta vez, ya decidí sacar del ropero las malas vibras, los pensamientos negativos que me han hecho quedarme en el fondo de todo y sin poder levantarme y he decidido que también yo merezco la felicidad y no sólo es algo destinado a los demás.

Me gusta este aprendizaje, porque siempre habia querido estar de este lado, quizás con la egoísta idea de que yo lo haré mejor que mi padre, pero ahora sé que es porque hay una pequeñita que necesita esa figura y quiero estar ahí para ella... ¿la razón? un ángel que ha recibido demasiados golpes en la vida, que es el amor personificado y que sólo basta verla parar empezar a quererla.
¿No se les antoja un tazón de leche con todos los cereales disponibles?